Alabanza Fuerte  nació con los niños de la casa de Dios que hoy son adolescentes y adultos miembros de la iglesia que están en el Señor y han participado por largo tiempo en las actividades de la casa  y conocen y han sido parte desde su  fundación lo cual nos asegura que hay santidad, testimonio y además que conocen la visión pastoral para el ministerio son músicos empíricos que dieron a Dios su corazón y el los ungió con su Santo espíritu y con los talentos para ejecutar  instrumentos y cantar para el Señor.

Nuestros objetivos

Debemos con la ayuda del Espíritu  Santo  preparar el corazón del pueblo para recibir  la palabra de Dios a través de cánticos y alabanzas le pedimos a Dios que el Hermano que entra por la casa de Dios desarrolle su espíritu para atesorar la palabra que saldrá del altar y que así pueda crecer y desarrollar el propósito que Dios tiene para su vida

Entrenamos nuevos miembros y hemos visto crecer y surgir talentos completamente obra del Espíritu de Dios.

Cantamos para adorar A Dios y no para entretener a los creyentes y nuestra función espiritual conseguida en ayuno y oración es formar hombres y mujeres que deseen ser parte del ejército que Dios está buscando de Adoradores espirituales en espíritu y en verdad.

 Nuestra misión

Hacer posible que cada persona dentro de la casa de Dios se sienta conectada con el reino de los cielos que mientras adoramos juntos al Señor la conexión celestial se Produzca y permanezca dentro de cada corazón ,que las personas puedan reflejarla en el servicio y en todas las áreas de su vida que son adoradores de Dios.

Nuestra visión

Ver un pueblo que no le cuesta adorar que cuando cruza por la puerta de la casa de Dios al cerrar sus ojos y levantar sus manos ya no se encuentra aquí en la tierra si no es traspuesto al cielo y experimenta el gozo, la libertad y plenitud que solo Dios puede dar y empieza a tomar del cielo la voluntad de Dios para sus vidas.

Un pueblo que pueda ser dentro y fuera del templo un adorador y que nosotros seamos el instrumento de Dios para dicho efecto que mientras adoramos los enfermos sean sanados, los oprimidos libertados y que ninguna cautividad quede en el hijo de Dios porque los yugos se han podrido por causa de la unción.